Actualidad

Abusadores dejarán ADN en base de datos genética y no trabajarán más con niños

Incluye a acosadores, los que cometen estupro y pornografía infantil.

Dos herramientas que prometen frenar el reingreso de agresores sexuales a instituciones vinculadas al trabajo donde se tiene contacto con menores de edad fueron incorporadas ayer con la promulgación de la ley que crea el Registro Nacional de Agresores Sexuales y el Banco Genético de los mismos.

El médico forense Pablo Lemir explicó a EXTRA cómo funcionaría este último mecanismo. Dijo que, para empezar, el laboratorio forense de la Fiscalía creará una base de datos con el “código genético de los agresores”.

“El preso va a aportar información con sustratos (extracciones) internacionalmente aceptados, de sangre seca o hisopado bucal. Se mete en máquinas, se extrae la información genética, es decir el ADN, que es como un código de barras por así decirlo y se coloca dentro de una base de datos computarizada”, detalló.

Añadió que no solo ayudará a tener identificados a los ya condenados, sino que además será fundamental para la identificación de otros.

“Cuando haya una víctima de abuso se le sacará la muestra de lo que sea que dejó en su cuerpo el autor. Se mete a la máquina, se saca el código genético, y buscás si hay coincidencias. Si no hay igual queda esa información. Puede ocurrir que cae el sospechoso por abuso sexual a otra víctima. Se le saca su muestra y se mete a la base de datos. Ahí va a decir ‘¡alto!, este tipo también cometió el delito de aquella vez’”, describió.

“Ojalá se amplíe eso a una base de datos de todos los criminales y también una de funcionarios públicos del Estado”, opinó el experto forense, dando como ejemplo a Estados Unidos. “Ellos tienen partida su base entre empleados públicos, agresores sexuales, delincuentes comunes y criminales”, indicó.

El registro

En cuanto al registro de abusadores, la ministra de la Niñez y Adolescencia, Teresa Martínez, explicó en conferencia de prensa que el ente regulador será el Poder Judicial.

Explicó que el ente tendrá que expedir certificados a todas aquellas personas, así sean hombres o mujeres, que deseen trabajar en colegios, escuelas y otros sitios donde se labure directo con niños y adolescentes.

Con este certificado se podrá constatar que no son agresores sexuales. En caso de que se encuentren dentro del registro, serán rechazados para el trabajo y deberán ocupar espacios que no requieran el trato directo con niños.

¿En dónde NO podrán laburar?

Martínez destacó la importancia del registro, asegurando que evitará que, tras completar su condena, ocupen espacios en colegios, escuelas, guarderías, entidades de arte, deportivas, instituciones religiosas, asociaciones, fundaciones y ONGs, centros de salud, sanatorios, hospitales, entidades de abrigo, familias acogedoras, sustitutas y postulantes para adopción y centros educativos (cárcel de menores de edad).

Tipos de agresiones que incluyen en la ley:

  • Coacción sexual (uso de la fuerza en el acto).
  • Abuso sexual en niños y adolescentes (toqueteos, manoseos).
  • Abuso sexual en personas internadas y personas bajo tutela.
  • Acoso sexual.
  • Estupro (relaciones con niñas de entre 14 y 16 años).
  • Actos homosexuales con menores.
  • Proxenetismo (a cambio de dinero) y pornografía infantil.

6 casos por día

Hasta junio, la Fiscalía recibió un total de 1.202 causas por abuso sexual en niños. Enero cerró el mes con 273 casos, febrero con 235, marzo con un leve descenso de 182, abril bajo más con 129, mayo 150 y junio 233, lo que haría una media de 6 casos por día. El 80% de las víctimas son niñas, 20% nenes.

92% hombres

Según datos del Ministerio Público, 92% del total de los abusadores son hombres, mientras un reducido porcentaje del 8% son mujeres. Sobre el rango de edad, el 23% son menores de 18 años, 27% de 18 a 30 años, 32% de 31 a 44 años, 9% 45 a 59 y 9% mayores de 60 años.

85% cercanos

El agresor generalmente es parte del entorno familiar, escolar o conocido de la familia en casi el 85% de los casos. Esto lleva a que las víctimas revelen a otras personas sobre la situación a la que son sometidas. Esto es determinante, porque la víctima no se atreve a contar por ser alguien cercano.

Actualmente, hay 652 personas en el sistema penitenciario, según el Ministerio de Justicia, entre procesados y condenados por abuso sexual.

Dejá tu comentario