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"A un anciano no le puedo patear"

Autor del zurdazo en la cara dijo que está cansado de que "el pueblo sea apático".

Más duras que las trompadas que le dio en la cara a Juan Ernesto Villamayor estuvieron las palabras de Darío Felipe Giménez ayer, luego del viral tongazo que le aplicó al secre de Marito Abdo.

Giménez relató que Villamayor llegó como a las 20:30 al restaurante Maurice, situado en el Paseo La Galería, de Asunción, y que su presencia incomodó a los que estaban ahí.

“No podíamos digerir la comida porque estaba él ahí. Fue la tercera vez que se le pidió que se retire”, contó.

Pero Giménez, comparado en las redes con el famoso actor Mel Gibson por su pinta, dijo que lo que más le hirvió la sangre fue que el exministro del Interior le quiso golpear a su mujer, alegó. Allí reaccionó.

“Le empujo, él primero me pega un zoco, me esquivo y golpeo yo. Pero a un anciano no le puedo patear”, detalló en la 1020 AM el empresario ganadero que ni ahí se mostró arrepentido de lo que hizo.

Muy por el contrario, demostró estar muy satisfecho. Sobre los elogios que recibió, refirió que la gente debe protestar si algo está mal.

“Venimos del trabajo y estamos cansados de que nos asalten y que el pueblo sea apático, tenemos que levantarnos cuando la gente hace mal, hay que decirlo. Nunca va a haber paz en el Paraguay si no hay justicia”, tiró.

Juancho no se quedó callado. Calificó de “miserable” la agresión de Giménez, asegurando que lo que hizo no fue un escrache ciudadano.

“Todos podemos tener diferencias y dirimirlas en el marco de las instituciones y no en el marco de la violencia callejera”, arremetió el jefe del Gabinete Civil de la Presidencia.

Villamayor dijo que la Fiscalía debe actuar de oficio y procesar a Giménez y compañía.

“La Fiscalía sabe quiénes son, ve que es una agresión”, acusó.

Según él, estaba cómodamente compartiendo con su lapa, con el ingeniero Eduardo Alfaro y la esposa de este último cuando vio que en redes estaban pidiendo “comités de escrache”.

La esposa del ministro tampoco chuleó las burlas. En Twitter se burlaron de la “sonrisa plástica” que no podía borrar de su rostro en medio del bolonqui.

“Bajé mi copa, me contuve. Se retiró y empezamos a pasar bien”, remató en tanto Giménez.

Cuerda floja

A principios de enero a Villamayor le salpicó el negociado de la deuda Petropar con PDVSA. Fue cuestionado e interpelado. Su patrimonio aumentó de G. 87.000 millones a G. 112.000 millones de 2018 a 2019.

Otro que ligó un fortísimo escrache en Twitter fue Mauri Alfaro, hijo de Eduardo Alfaro Riera, quien acompañaba en la mesa a Villamayor y su señora en el restaurante.

La gente no dejó pasar el momento para viralizar el tuit donde elogiaba a su padre, quien es precandidato a concejal asunceno por el movimiento Colorado Añetete, de Marito.

También se hizo viral un video hecho por Camila Giménez, hija de Darío, quien aclaró que pegó al “cobarde de Villamayor” porque quiso pegarle a su madrastra.

“Le pega y le esquiva un zoco mundial. Cobra Kai, quién sos”, le bajó.

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La pelea generó todo tipo de reacciones.
La pelea generó todo tipo de reacciones.

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