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A días de ser mamá, quemaron la cuna de su bebé en el desalojo

Suplicó a policías que no le hagan daño ante la voz de "procedan".

Embarazada, apretándose la cabeza y en medio de las cenizas, fue una de las fotos de EXTRA más compartidas en redes sociales después del brutal desalojo dirigido por la policía contra los “sintechos” que ocuparon el predio de Copaco, en Luque. Ubicamos a la joven, cuya imagen se hizo viral.

Se trata de Rocío Benítez, que está embarazada de 8 meses. Ella es madre de dos niños más, espera su primera nena y lo perdió todo. Un pariente le prestó una piecita ante su tremenda necesidad.

Rocío contó que ese miércoles, durante el desalojo, cuando estaba a punto de amanecer, cortaron la luz: salió de su precaria casa y ya había humo por todas partes.

“No se veía nada. La gente corría, tosía, todos nos sentíamos mal. La policía disparaba las balas, ya no les interesaba si había embarazadas o niños, encontré una antena de cable, me puse por la espalda, salí corriendo. Mediante eso, los balines no me acertaron”, relató.

Contó que los agentes golpeaban a rabiar. “¡No nos peguen!”, suplicó, y uno de los agentes le dijo: “maerâ peike korapy ajénope (por qué entran a terreno ajeno)”. Ante la voz autoritaria de “procedan”, Rocío vio cómo todas sus cosas se quemaban. No la dejaron retirar nada.

Durante la entrevista, una vocecita interrumpió la conversación: “Mamá, ¿podemos ver Peppa en la tele?”. La respuesta aún más dolorosa: “no tenemos tele”. Rocío necesita todo, pero más ropita para su bebita que está en camino. La gente de buen corazón puede contactar al celular (0974) 596 903.

Embarazada, apretándose la cabeza y en medio de las cenizas, fue una de las fotos de EXTRA más compartidas en redes sociales después del brutal desalojo dirigido por la policía contra los “sintechos” que ocuparon el predio de Copaco, en Luque. Ubicamos a la joven, cuya imagen se hizo viral.

Se trata de Rocío Benítez, que está embarazada de 8 meses. Ella es madre de dos niños más, espera su primera nena y lo perdió todo. Un pariente le prestó una piecita ante su tremenda necesidad.

Rocío contó que ese miércoles, durante el desalojo, cuando estaba a punto de amanecer, cortaron la luz: salió de su precaria casa y ya había humo por todas partes.

“No se veía nada. La gente corría, tosía, todos nos sentíamos mal. La policía disparaba las balas, ya no les interesaba si había embarazadas o niños, encontré una antena de cable, me puse por la espalda, salí corriendo. Mediante eso, los balines no me acertaron”, relató.

Contó que los agentes golpeaban a rabiar. “¡No nos peguen!”, suplicó, y uno de los agentes le dijo: “maerâ peike korapy ajénope (por qué entran a terreno ajeno)”. Ante la voz autoritaria de “procedan”, Rocío vio cómo todas sus cosas se quemaban. No la dejaron retirar nada.

Durante la entrevista, una vocecita interrumpió la conversación: “Mamá, ¿podemos ver Peppa en la tele?”. La respuesta aún más dolorosa: “no tenemos tele”. Rocío necesita todo, pero más ropita para su bebita que está en camino. La gente de buen corazón puede contactar al celular (0974) 596 903.

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