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Actualidad

A 4 cuadras de su casa murió aplastado por una camioneta

El hombre viajaba a bordo de su vehículo cuando lo sorprendió una camioneta.

Víctor Hugo Viveros López se despidió de su esposa con un beso como todos los días.

Poco antes de las 7:00 de la mañana de ayer domingo, firme al pie del cañón como un buen soldado, dejó a su señora en la puerta de su trabajo.

Se aseguró de que pasara al otro lado del blindex de la farmacia y, mientras la veía mover la mano de un lado a otro, encendió el motor de su camioneta Toyota Noah.

Ninfa Viveros no sabía que aquella sonrisa que le regaló su marido antes de alejarse, sería la última de todas.

Ahora, el mate ocupaba el asiento del acompañante, mientras él regresaba a casa, dispuesto a pasar el día con sus hijos.

El reloj marcaba exactamente las 7:15 cuando alcanzó el kilómetro 8 de la ruta Transchaco, en su intersección con la calle Loma Vistosa, del barrio Loma Pytá de Asunción.

Solo cuatro cuadras le faltaban para llegar a su domicilio, pero no atinó siquiera a calcular alguna maniobra, cuando una camioneta chocó contra él y su rodado.

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Victor Hugo Viveros, junto a su esposa Ninfa, en vida.
Victor Hugo Viveros, junto a su esposa Ninfa, en vida.

La Mitsubishi tipo Tritón iba conducida por José Antonio Benítez, un joven de 28 años, fanático del rally chaqueño y la velocidad, a quien el negro domingo le jugó una mala pasada.

Luego de una reunión entre amigos, salió de Mariano Roque Alonso hacia Asunción, acompañado de Romina Stefany Ríos Cristaldo, de 22 años, y su amigo Hugo Adrián Añazco Cabral, de 27.

Unos 150 metros antes de alcanzar la dirección al octavo kilómetro de la ruta y estrellarse contra el militar retirado, José atropelló un espejo de agua, que había quedado del temporal del sábado.

Sin poder reaccionar tampoco a tiempo, golpeó el cordón del paseo central y fue a parar directo contra el vehículo del uniformado.

El impacto provocó que ambos rodados patinaran por varios metros, hasta que la Mitsubishi acabó encima del otro.

El impacto fue tremendo y todos los protagonistas fallecieron en el sitio.

Circuito cerrado accidente sobre la Transchaco

Atrapados entre hierros

Una ardua labor fue la que le tocó a los bomberos voluntarios de Trinidad y Loma Pytá. Los socorristas llegaron inmediatamente al lugar, donde sacaron de entre los hierros retorcidos los cuerpos de los ocupantes de ambos vehículos.

Le sacaron con vida pero no aguantó

José Antonio, Romina y Hugo Adrián fueron sacados ya sin vida del interior de la camioneta en que viajaban, ante la mirada de vecinos y una legión de curiosos que rápidamente se apostó en el sitio.

Hugo, sin embargo, fue sacado aún respirando, luego de una hora de trabajo, pero pese al esfuerzo de los rescatistas, a los pocos minutos se confirmó su deceso. Familiares de las víctimas fueron llegando de a poco, para reconocerlas.

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